El salario mínimo británico aumenta en medio de recortes en ayudas sociales

El salario mínimo británico aumentó el viernes un 7,5%, gracias a un cambio orquestado con gran pompa por el gobierno conservador, aunque este alza sabe a poco a los representantes sindicales, que critican la austeridad impuesta en otros ámbitos.

Cerca de 1,8 millones de trabajadores se beneficiarán de la creación del "salario nacional vital" (NLW, por sus siglas en inglés), el nuevo nombre del actual "salario mínimo nacional" (NMW), que va a pasar de 6,70 libras brutas a la hora (8,50 euros) a 7,20 libras (9,13 euros).

"El salario nacional vital tendrá un papel esencial para llevar a los británicos hasta un salario más elevado, impuestos más bajos y una economía de asistencia menor", declaró el ministro de Finanzas inglés, George Osborne.

"También marcará el final de la diferencia salarial de género entre algunos de nuestros empleados más trabajadores y peor pagados", agregó.

Respecto a otros países europeos, el nuevo salario mínimo británico situará al país cerca del salario horario alemán (8,50 euros) o el francés (9,67 euros). Según Eurostat, esto equivale a 1.473 euros brutos mensuales en Alemania y a a 1.466,62 euros brutos mensuales por 35 horas en Francia. En España, el salario mínimo es de 655,20 euros netos mensuales (en 14 pagas).

En un país con un desempleo a la baja, de casi 5% pero donde todavía existen profundas desigualdades, esta progresión del salario de base es "significativa pero, sobre todo, simbólica", estima Alan Manning, profesor en la London School of Economics.

El aumento del salario mínimo, aunque sea muy notable, sólo representa el 0,1 % de la masa salarial del país, sin olvidar que solo los trabajadores de al menos 25 años podrán beneficiarse de él. Para los empleados más jóvenes, el baremo seguirá siendo el NWM con, por ejemplo, un mínimo algo superior a 4 libras (unos 5 euros por hora) para los jóvenes de menos de 18 años.

En términos de poder adquisitivo, sin embargo, sigue siendo muy inferior al resto de países europeos, según los mínimos evaluados por la Living Wage Foundation, para permitir que los trabajadores vivan dignamente, sobre todo en Londres, donde el precio del alojamiento es muy elevado.

"El nuevo (salario) mínimo legal de hoy es un paso importante para afrontar los sueldos bajos en Gran Bretaña", declaró Katherine Chapman, directora de Living Wage Foundation.

"Celebramos la noticia de que millones de trabajadores tengan un aumento de salario. Pero el trabajo frente a los sueldos bajos (aún) no está hecho", agregó.

"Unos seis millones de personas ganan menos del salario mínimo voluntario en Gran Bretaña, incluyendo mujeres, jóvenes y trabajadores a tiempo parcial, los más afectados por los salarios bajos", advirtió.

Los representantes sindicales lamentan que al tiempo que el gobierno de David Cameron impulsa este alza del salario mínimo, recorta de forma drástica las ayudas sociales.

Tim Nichols, portavoz del Trades Union Congress, la principal confederación sindical del país, explicó que "muchas personas mal pagadas dependen de las ayudas a los trabajadores, como los créditos de impuestos o las ayudas para el alojamiento, para conseguir suficientes recursos".

"El nuevo mecanismo de suspensión de una parte de las ayudas a los trabajadores significa que si su salario aumenta, su ayuda complementaria disminuye", precisó.

El nuevo salario mínimo representa, no obstante, un giro radical para el Partido Conservador del primer ministro David Cameron. Los conservadores se opusieron a la creación del mínimo salarial en 1999, cuando el laborista Tony Blair estaba en el poder.

"Cuando se opusieron, pensaban que el salario mínimo nacional destruiría muchos trabajos", según Manning.

"El salario mínimo suele ser popular entre los votantes que en realidad son bastante conservadores en otros temas, pero muchos de ellos piensan que si la gente trabaja duro y no gana lo suficiente para mantenerse a ellos y a sus familias, es que algo va mal en la sociedad", explicó.