La defensa de la vida

En Venezuela es cuestión de vida o muerte. En otras palabras, como dice Mons. Mario Moronta, “no es un problema de oficialismo ni de oposición. Es un problema de humanidad. El que defiende la vida, lo hace no solamente por ser creyente o de algún partido político, sino sencillamente porque respeta la vida, sabiendo que es Dios el dueño de la vida”.

El prelado de la Iglesia Católica recordó el imperativo divino: “No matarás” y sostuvo que ningún foro legislativo, nacional o internacional, tiene la potestad de aprobar el asesinato de un inocente que está en el vientre materno". Apeló a la conciencia de los dirigentes: "Todo dirigente político que se atreva a aprobar el aborto deberá rendir cuentas a Dios”.

Durante los días 20 al 24 del corriente, se encuentran reunidos en un evento denominado "2do Encuentro Provida 2018" los activistas de las redes eclesiales en defensa de la vida.

La Red Provida es uno de los programas del Consejo Nacional de Laicos, institución que desde hace dos años organiza en Venezuela el importante encuentro como una oportunidad para la salvaguarda de la vida en todas sus formas.

El encuentro contó con la participación de la pionera de estas luchas en Venezuela y una de las referencias internacionales provida como es Christine De Marcelus de Vollmer, quien alertó contra el negocio de una industria que se lucra con la muerte, además de comerciar con órganos humanos y personas. 

También afirma que el comunismo promueve la anticultura de la muerte, aunque muchas naciones se resisten a ese influjo. Terminó afirmando que "la cultura anti-vida es cuestión de negocio, ideología y lucro".

No sólo se trata de promover el respeto por la vida desde la concepción misma de un ser humano, sino de la defensa de la vida en todas sus manifestaciones, en peligro unas y cegadas otras por efecto de la violencia que impone el actual estado de cosas en Venezuela. 

Hambre, carencia de medicamentos, inseguridad desatada en medio de la más completa impunidad, niños que mueren constantemente en nuestros hospitales por falta de cuidados adecuados y la mínima higiene para ellos y sus madres.

Son tiempos llenos de incertidumbre pero también de posibilidades. Defender la vida, desde todas sus manifestaciones, es una prioridad y un compromiso cristiano.

Es desde el humanismo cristiano, justamente, desde donde se aspira impulsar y mantener una Cultura de Vida, Familia, Educación y Dignidad Humana. Es por ello que el objetivo final del evento se enfoca hacia el diseño de líneas maestras para la elaboración del Proyecto Nacional de la Red Provida en Venezuela, la cual viene recibiendo nuevos impulsos.

Los documentos que inspiran estas labores, como Amoris Laetitia, a los 50 años de la Encíclica Humanae Vitae, son revisados en este Encuentro Provida 2018. No faltaron los testimonios de una Cultura de la Vida, aportados por los participantes que llegaron de todas las regiones del país, militantes Provida y representantes de movimientos laicales, los cuales integran las mesas de trabajo que darán forma y concreción a las propuestas.

Para cerrar, se anunció la formalización de un convenio de cooperación académica entre el Consejo Nacional de Laicos y la Universidad Monte Ávila (UMA).