La Iglesia solo en negativo

Referencia

En los últimos tiempos notamos cómo el ataque a la Iglesia Católica no cesa. No vemos nada en positivo de sus tantos logros.

Los medios de comunicación parecieran estar interesados en vender a una Iglesia donde nada sirve; solo muestran a sacerdotes y religiosos como estafadores y violadores. Se está logrando generar un estereotipo para que los odien.

Los atacantes de la iglesia son los que están promocionando al Islam y sus grandes valores, justificando a terroristas, olvidando mencionar siquiera a los 500 mil muertos de la primavera árabe y pintando la causa palestina como la gran panacea: ¡mundo al revés!

Este jueguito tan peligroso atenta contra los valores de occidente y se sabe que solo hay dinerito detrás de ello.

Se olvidan de la gran labor que hacen los religiosos en África, América y en todos los rincones del mundo donde nadie quiere llegar; de las congregaciones de religiosos que brindan salud educación y progreso y de los tantos que surgieron gracias a las herramientas que recibieron de la Iglesia. Ni hablar de los miles que han sido asesinados por terroristas islamistas alrededor del mundo.

El Vaticano, por no dar la cara ni enfrentar caso por caso sigue pagando para tapar el ruido: ¡craso error!

No es aceptable que, por la conducta indebida de algún cura paguen los otros que sí, dedican su vida a la gente.

Ahora aparecen miles de demandas en los Estados Unidos; de pronto todos los que han tenido alguna relación con la Iglesia fueron abusados. ¡Por favor!

Pareciera que solo esperamos de la Iglesia se pronuncie sobre el control de la natalidad, el celibato, el sacerdocio femenino y el matrimonio homosexual; eso no ocurrirá jamás. La iglesia abriga otros tantos temas de trascendencia y ha sobrevivido sin tener en su menú estos tópicos.

Lo que sí existe es el evidente descuido en el manejo de la imagen de la Iglesia y es allí a donde el Vaticano tiene que apuntar. Su Santidad tiene otras prioridades porque nadie le dice que esto es fundamental.

El mundo moderno es mejor con la Iglesia y con medios de comunicación que no promocionen los anti-valores del terrorismo, liderados por unos que en nombre de Alá, justifican sus crímenes.